Hoy es sábado, el segundo de soltera y estoy predeciblemente en mi cama con el piyama más viejo tratando de descifrar el complejo mundo de la gente “normal” para ver si logro encajar en algún hueco. En realidad esos espacios libres se hacen en cualquier lado con un poco de voluntad, el problema es que mi subnormalidad no me permite encajar en alguno.
Si me rodeo con gente de mi edad temo cometer un homicidio en masa, si por el contrario busco la compañía de mayores, me siento patética.
Se puede decir que soy esa ropa de color raro que siempre terminas lavando a mano porque es demasiado oscura para lo blanco y demasiado clara para lo oscuro, que con las toallas se llenaría de pelusas y con las sabanas no queda lugar.
Entonces voy, con un triste vaivén, sola, tratando de sobrevivir en un mundo desproporcionado para mis medidas, para mi poca tolerancia y mi inflexibilidad.
Lo malo de esta edad es que estás en el medio de pampa y la vía, tus amistades se dividen básicamente en tres grupos: los solteros de novio, los casados con hijos… Y VOS que no sos ni chicha ni limonada, sos el comodín que acomodan en cualquier juego validando su presencia.
Toda mujer debe reconocer que no es malo estar sola, lo malo es volver a estarlo. Es como si te hubieras bajado del mundo el día que te pusiste de novia y te intentaste subir un año después cuando ya perdiste el ritmo y nada está en el lugar que vos lo dejaste. Entonces vos vas, lidiando con la vida, esquivando vacios temporales, rellenando algún hueco hasta volver al estado donde estar sola deja de ser malo, le tomas el gusto, te sentís bien y es ahí, justo ahí, ni un momento antes ni uno después cuando algún pelotudo con supuestas buenas intenciones te rifa secretamente entre sus amigos y vos terminas un mes después durmiendo con el numero beneficiado.
miércoles 28 de julio de 2010
jueves 14 de mayo de 2009
Yo
Yo no puedo pensar en carreras universitarias, en formar una familia ni cumplir el sueño de la abuela. No quiero perros para pasear un domingo por la tarde, ni jardines que podar porque prefiero lo silvestre. No quiero unirme a una militancia juvenil ni pensar maneras de lograr lo que los otros no han logrado. No me interesa salvar al mundo porque conozco mis limitaciones, me molesta que me recuerden que en África los chicos se mueren de hambre o que el recalentamiento global esta afectándonos a todos ¿acaso tengo yo el poder de remediarlo?
Yo, yo soy esa que aun espera encontrar un pollito cada vez que abre un huevo, soy la que saluda a las cámaras de seguridad o camina haciendo equilibrio por el cordón de alguna vereda.
La que insiste en mostrar orgullosa como la humedad le regalo en el techo de su cuarto una hermosa ardilla mirando la luna (aunque nadie logre verla), la que asegura que las milanesas tienen formas de países y que la yerba del mate nunca es demasiado vieja mientras el agua este en el punto justo.
Soy la que nunca inflo globos para los cumpleaños por terror a que exploten, la que mira el bolso a cada rato corroborando no haber perdido nada importante.
Soy la que opina que hacer la cama cuando no vas a recibir visita no vale la pena. La que estudia con detención el trabajo de una hormiga, o el de una araña mientras teje.
La que aun retrocede la perilla del reloj esperando dominar el tiempo. Soy la que inventa situaciones y conversa con los personajes que la conforman. La que canta mientras gira arrodillada sobre la silla del escritorio o quien atiende el teléfono haciéndose pasar por una empleada.
Yo, la que nunca se entera de lo que pasa, que no mira televisión ni escucha radio ni habla con los vecinos. La que se detiene siempre en la mitad de los puentes a observar, la que hace rebotar piedras sobre el agua y pone barquitos de papel con sueños longevos de viajes marítimos. Yo soy esa que almacena los consejos para pasado mañana…
Porque si tengo turno para impresionar al mundo probablemente no sea este el momento, no estoy segura de querer vivir tanta convencionalidad.
Yo, yo soy esa que aun espera encontrar un pollito cada vez que abre un huevo, soy la que saluda a las cámaras de seguridad o camina haciendo equilibrio por el cordón de alguna vereda.
La que insiste en mostrar orgullosa como la humedad le regalo en el techo de su cuarto una hermosa ardilla mirando la luna (aunque nadie logre verla), la que asegura que las milanesas tienen formas de países y que la yerba del mate nunca es demasiado vieja mientras el agua este en el punto justo.
Soy la que nunca inflo globos para los cumpleaños por terror a que exploten, la que mira el bolso a cada rato corroborando no haber perdido nada importante.
Soy la que opina que hacer la cama cuando no vas a recibir visita no vale la pena. La que estudia con detención el trabajo de una hormiga, o el de una araña mientras teje.
La que aun retrocede la perilla del reloj esperando dominar el tiempo. Soy la que inventa situaciones y conversa con los personajes que la conforman. La que canta mientras gira arrodillada sobre la silla del escritorio o quien atiende el teléfono haciéndose pasar por una empleada.
Yo, la que nunca se entera de lo que pasa, que no mira televisión ni escucha radio ni habla con los vecinos. La que se detiene siempre en la mitad de los puentes a observar, la que hace rebotar piedras sobre el agua y pone barquitos de papel con sueños longevos de viajes marítimos. Yo soy esa que almacena los consejos para pasado mañana…
Porque si tengo turno para impresionar al mundo probablemente no sea este el momento, no estoy segura de querer vivir tanta convencionalidad.
martes 10 de marzo de 2009
Desafio
¿Se puede escribir sobre el amor? ¿O es el amor que nos escribe a nosotros?...o nos describe.
Y así me encontró entre la soledad y la locura para apoderarse de mi vida y desestructurar mi mundo. Ese mundo lleno de lógica y razonamiento que se derrumbaron por el simple beso de una boca, la más tibia, la más amarga.
Y si el amor todo lo puede: ¿porque no podes amarme? Lo que siento complementa tu vacio y tu indiferencia.
La balanza se inclina siempre de un solo costado, del mío, y ese peso comienza a dolerme, a agotarme, y entonces amarte se vuelve un sacrificio.
No me toques, porque tu piel contra la mía me desgarra. Ni me mires, porque tus ojos y los míos hablan lenguas extrañas.
Y por ultimo no me beses, porque el veneno lo prefiero a cuentagotas para morirme lentamente.
Y quiero acariciar ese odio tan constante, ese abismo insuperable, ese camino insondable. Y quiero beber del leteo porque el verdadero consuelo proviene del olvido
Y vos estas, del otro lado de la luz conquistando un mundo al que no pertenezco
Y así me encontró entre la soledad y la locura para apoderarse de mi vida y desestructurar mi mundo. Ese mundo lleno de lógica y razonamiento que se derrumbaron por el simple beso de una boca, la más tibia, la más amarga.
Y si el amor todo lo puede: ¿porque no podes amarme? Lo que siento complementa tu vacio y tu indiferencia.
La balanza se inclina siempre de un solo costado, del mío, y ese peso comienza a dolerme, a agotarme, y entonces amarte se vuelve un sacrificio.
No me toques, porque tu piel contra la mía me desgarra. Ni me mires, porque tus ojos y los míos hablan lenguas extrañas.
Y por ultimo no me beses, porque el veneno lo prefiero a cuentagotas para morirme lentamente.
Y quiero acariciar ese odio tan constante, ese abismo insuperable, ese camino insondable. Y quiero beber del leteo porque el verdadero consuelo proviene del olvido
Y vos estas, del otro lado de la luz conquistando un mundo al que no pertenezco
miércoles 25 de febrero de 2009
Dibujante
Llovía mientras me hablabas, y cada gota equivalía a una herida de tu mirada. Escuchaba a Chopin mientras el agua golpeaba sobre las teclas del piano de mi alma.
Nunca supe si mi verdad era tu mentira, o viceversa, y aunque hubiera sabido prefería ignorarlo.
Porque tu arte ilustrativa me diseñó una sonrisa, la misma que desdibujaste con tu poca otredad.
Parece que es así como se maneja tu vida, todo gira alrededor de un lápiz y una goma, podes dibujar y borrar a tu manera, pero las cosas más tristes las creas con pinturas indelebles.
Malgasto mi tiempo en artilugios ideados que no valen para nada, que no logran propósitos liberadores de penas absueltas en el tiempo.
Aun te encuentro en un rincón fumando un cigarrillo mientras lees el diario de la semana anterior. Yo solo busco contarte las noticias de mañana, pero vos me miras y con un suspiro, consentís que preferís quedarte en el ayer.
Preparo el mate en silencio, como te gusta, y me paseo intentando descifrar tus enigmas, aquellos que tanto me intrigan, los que nunca comprendo.
El primer mate me lo tomo yo, como persona educada, si te lo diera sería motivo para peleas. El “mate del desprecio” no es más que abnegación infinita, pero nadie observa en profundidad, lo actos simples de hoy.
Entre mates se nos va la vida, y nuestro futuro lo define el diario de ayer. Vas copiando sigilosamente los contornos de las sombras que proyectan mi mirada.
El perchero está demasiado cerca de la puerta de salida, esa misma puerta que funciona como entrada, la que un día te vio llegar y hoy predice tu inminente partida.
La bitácora de mi vida comienza a ser escrita con una nueva tinta y lo que inspiraste morirá siendo un boceto.
Y yo no exijo tu presencia solitaria, ni tus temblorosas palabras en el vaivén de mis penas. Podes irte cuando más lo desees, pero una sola vez se entra y una sola vez se sale de mi vida
Nunca supe si mi verdad era tu mentira, o viceversa, y aunque hubiera sabido prefería ignorarlo.
Porque tu arte ilustrativa me diseñó una sonrisa, la misma que desdibujaste con tu poca otredad.
Parece que es así como se maneja tu vida, todo gira alrededor de un lápiz y una goma, podes dibujar y borrar a tu manera, pero las cosas más tristes las creas con pinturas indelebles.
Malgasto mi tiempo en artilugios ideados que no valen para nada, que no logran propósitos liberadores de penas absueltas en el tiempo.
Aun te encuentro en un rincón fumando un cigarrillo mientras lees el diario de la semana anterior. Yo solo busco contarte las noticias de mañana, pero vos me miras y con un suspiro, consentís que preferís quedarte en el ayer.
Preparo el mate en silencio, como te gusta, y me paseo intentando descifrar tus enigmas, aquellos que tanto me intrigan, los que nunca comprendo.
El primer mate me lo tomo yo, como persona educada, si te lo diera sería motivo para peleas. El “mate del desprecio” no es más que abnegación infinita, pero nadie observa en profundidad, lo actos simples de hoy.
Entre mates se nos va la vida, y nuestro futuro lo define el diario de ayer. Vas copiando sigilosamente los contornos de las sombras que proyectan mi mirada.
El perchero está demasiado cerca de la puerta de salida, esa misma puerta que funciona como entrada, la que un día te vio llegar y hoy predice tu inminente partida.
La bitácora de mi vida comienza a ser escrita con una nueva tinta y lo que inspiraste morirá siendo un boceto.
Y yo no exijo tu presencia solitaria, ni tus temblorosas palabras en el vaivén de mis penas. Podes irte cuando más lo desees, pero una sola vez se entra y una sola vez se sale de mi vida
sábado 21 de febrero de 2009
Los actos escolares
Los actos escolares siempre representaron para mí, una tortura.
Y claro, sobre todo si hablamos de haber hecho tu primaria en una maldita escuela privada.
Me han hecho disfrazar desde mulata…hasta de virgen!! (Acá tienen unos segundos para reírse…..)
Describiremos, a modo de recordatorio, diferentes situaciones
Comenzamos por:
LA MULATITA:
Se podrán imaginar lo que era pintar mi cara de negro…no había corcho quemado que alcanzara. Que en realidad ni siquiera era negro, al final de cuentas no sabía si actuaba de mulata o de cacique de tribu.
Y después, esos trajecitos rojos a lunares blancos tan ridículos que te sentías una “vaquita de san Antonio” a la que le amputaron las alas y no puede rajar de dicha situación sino que además le hacen gritar a la nada: empanaditas calientes para las viejas sin dientes
LA FOLKLORICA:
El gran dilema siempre fue: si soy mujer tengo que llevar el pañuelito blanco o celeste? aun no lo sé,
LA DAMA ANTIGUA:
Esos eran de los mejores disfraces, al menos cuando se es niña. Salvo el peineton de mal gusto y pasado de moda (?) que te ponían en la cabeza
EL APLAUDIDOR:
Es ese que aplaude antes de tiempo y termina último solo para decir “se escuchó mi aplauso”. Ganar la competencia secreta y ser el último en aplaudir… que orgullo!
LA MADRE/ABUELA ORGULLOSA:
Esas viejas ridículas que no hacen más que sacar fotos y aplaudir a sus hijos. Las que preparan los disfraces con tiempo de antelación para lograr que su hijo se vea mejor que el resto, aunque luego sus dotes actorales tiren el traje a la basura.
EL HIMNO:
Y acá viene la multifacética actitud. Tenemos al que le cambia la letra, al que hace los ruidos al compas, al que no lo canta, al que lo canta a los gritos, al que se ríe y hace reír al resto, etc.
EL ABANDERADO:
Es ese pobre infeliz que lo tienen hora y media sosteniendo un palo tres veces más grande que él, y quien jamás podrá entender por qué la familia esta tan emocionada cuando él solo desea que se lo trague la tierra.
El mismo a quien engominaban considerablemente y quien podía cabecear la pelota sin despeinarse.
Y ni hablar de la bandera papal y de cuando el gobierno no tuvo mejor idea que hacer "la bandera bonaerense", esto aumento el número de víctimas llegando así a 9
EL FOTOGRAFO:
Tipo piola si lo habrá! Te fotografiaba en tu peor momento y luego no solo le vendía la foto a tu vieja para que tengas ese "recuerdo", sino que hasta que la misma llegase con el dinero, él exponía la foto ante todos y vos te encontrabas con tu cara amulatada en primer plano.
LOS COMUNISTAS: Y aquí aparecen esos que para no discriminar disfrazaban a la negrita de rubia, a la rubia de mulata, a la flaca de vaca, etc. Lo peor es que cuando creces te das cuenta que hacer eso es más discriminatorio que darte tu papel más aplicativo.
Si ustedes recuerdan algún otro estereotipo, coméntenlo.
Y claro, sobre todo si hablamos de haber hecho tu primaria en una maldita escuela privada.
Me han hecho disfrazar desde mulata…hasta de virgen!! (Acá tienen unos segundos para reírse…..)
Describiremos, a modo de recordatorio, diferentes situaciones
Comenzamos por:
LA MULATITA:
Se podrán imaginar lo que era pintar mi cara de negro…no había corcho quemado que alcanzara. Que en realidad ni siquiera era negro, al final de cuentas no sabía si actuaba de mulata o de cacique de tribu.
Y después, esos trajecitos rojos a lunares blancos tan ridículos que te sentías una “vaquita de san Antonio” a la que le amputaron las alas y no puede rajar de dicha situación sino que además le hacen gritar a la nada: empanaditas calientes para las viejas sin dientes
LA FOLKLORICA:
El gran dilema siempre fue: si soy mujer tengo que llevar el pañuelito blanco o celeste? aun no lo sé,
LA DAMA ANTIGUA:
Esos eran de los mejores disfraces, al menos cuando se es niña. Salvo el peineton de mal gusto y pasado de moda (?) que te ponían en la cabeza
EL APLAUDIDOR:
Es ese que aplaude antes de tiempo y termina último solo para decir “se escuchó mi aplauso”. Ganar la competencia secreta y ser el último en aplaudir… que orgullo!
LA MADRE/ABUELA ORGULLOSA:
Esas viejas ridículas que no hacen más que sacar fotos y aplaudir a sus hijos. Las que preparan los disfraces con tiempo de antelación para lograr que su hijo se vea mejor que el resto, aunque luego sus dotes actorales tiren el traje a la basura.
EL HIMNO:
Y acá viene la multifacética actitud. Tenemos al que le cambia la letra, al que hace los ruidos al compas, al que no lo canta, al que lo canta a los gritos, al que se ríe y hace reír al resto, etc.
EL ABANDERADO:
Es ese pobre infeliz que lo tienen hora y media sosteniendo un palo tres veces más grande que él, y quien jamás podrá entender por qué la familia esta tan emocionada cuando él solo desea que se lo trague la tierra.
El mismo a quien engominaban considerablemente y quien podía cabecear la pelota sin despeinarse.
Y ni hablar de la bandera papal y de cuando el gobierno no tuvo mejor idea que hacer "la bandera bonaerense", esto aumento el número de víctimas llegando así a 9
EL FOTOGRAFO:
Tipo piola si lo habrá! Te fotografiaba en tu peor momento y luego no solo le vendía la foto a tu vieja para que tengas ese "recuerdo", sino que hasta que la misma llegase con el dinero, él exponía la foto ante todos y vos te encontrabas con tu cara amulatada en primer plano.
LOS COMUNISTAS: Y aquí aparecen esos que para no discriminar disfrazaban a la negrita de rubia, a la rubia de mulata, a la flaca de vaca, etc. Lo peor es que cuando creces te das cuenta que hacer eso es más discriminatorio que darte tu papel más aplicativo.
Si ustedes recuerdan algún otro estereotipo, coméntenlo.
miércoles 18 de febrero de 2009
Mi buenos Aires querido te he vuelto a ver
“Lo más escandaloso que tiene el escándalo es que uno se acostumbra” dijo alguna vez Simone de Beauvoir y si a alguien le queda alguna duda, lo invito a una comida familiar…
Después de dos años en Paris me había desacostumbrado al manicomio que representaba por ejemplo: la cena navideña. Ahora que volví lo encontré divertido al punto de darme cuenta de que lo extrañaba.
Todos hablando al mismo tiempo, una mesa larga y las grandes olimpiadas para ver quien grita más fuerte y se hace escuchar más rápido.
Por lo general todos creen que tienen algo interesante para decir y en realidad, cuando uno saca “palco vip”, se da cuenta cuanto lugar puede llegar a ocupar el vacío… al menos una mesa y unas 20 sillas…
Siempre esta ese que intenta decir algo interesante, pero la opresión ejercida por las banalidades contextuales logran desistir dicho comentario.
Por ejemplo, debo admitir que mi papa es un hombre muy inteligente, profesor de historia y con un conocimiento general ampliamente interesante. Ustedes se pueden imaginar lo que significa para el escuchar hablar a mi tío “archimenemista” o a mi abuela defender a Tinelli… a veces ser tolerante puede ser más difícil de lo que uno se imagina. (Felizmente estaba ausente en la época del dilema del gobierno con el campo)
Después vienen los partidos de truco, la “tanada” que se sube a la cabeza de los Filippone y los porotos que terminan volando por el aire. Tengo más de un recuerdo de haber dejado partidos en "las malas" por desacuerdos entre competidores.
Lo mejor es que, retomando al concepto de Beauvoir, uno se acostumbra tanto que termina buscando el escándalo y un claro ejemplo es el “pica-pica”. Para hacer honor a la palabra que define el juego, se enfrentan aquellos que suelen tenerse “pica” o digamos mas bien, aquellos que suelen sacarse chispas (porque en mi familia no hay lo que comúnmente denominamos “pica”)
Ya todo termina siendo como el clásico del domingo, todos sabemos cómo reacciona cada uno y aun así, muchas veces nos “pinchamos” porque claro… queremos escándalo.
Hay cosas que no se niegan en la vida, y hoy no puedo negar que… “no hay nada más lindo que la familia unida”
Mi familia es el capital perfecto del Borda y el Moyano, sin embargo no los cambio por nada.
Y hablando de mi estadía en Buenos Aires…
La ignorancia que fecunda el orbe argentino me hace temblar demasiado
Después de dos años en Paris me había desacostumbrado al manicomio que representaba por ejemplo: la cena navideña. Ahora que volví lo encontré divertido al punto de darme cuenta de que lo extrañaba.
Todos hablando al mismo tiempo, una mesa larga y las grandes olimpiadas para ver quien grita más fuerte y se hace escuchar más rápido.
Por lo general todos creen que tienen algo interesante para decir y en realidad, cuando uno saca “palco vip”, se da cuenta cuanto lugar puede llegar a ocupar el vacío… al menos una mesa y unas 20 sillas…
Siempre esta ese que intenta decir algo interesante, pero la opresión ejercida por las banalidades contextuales logran desistir dicho comentario.
Por ejemplo, debo admitir que mi papa es un hombre muy inteligente, profesor de historia y con un conocimiento general ampliamente interesante. Ustedes se pueden imaginar lo que significa para el escuchar hablar a mi tío “archimenemista” o a mi abuela defender a Tinelli… a veces ser tolerante puede ser más difícil de lo que uno se imagina. (Felizmente estaba ausente en la época del dilema del gobierno con el campo)
Después vienen los partidos de truco, la “tanada” que se sube a la cabeza de los Filippone y los porotos que terminan volando por el aire. Tengo más de un recuerdo de haber dejado partidos en "las malas" por desacuerdos entre competidores.
Lo mejor es que, retomando al concepto de Beauvoir, uno se acostumbra tanto que termina buscando el escándalo y un claro ejemplo es el “pica-pica”. Para hacer honor a la palabra que define el juego, se enfrentan aquellos que suelen tenerse “pica” o digamos mas bien, aquellos que suelen sacarse chispas (porque en mi familia no hay lo que comúnmente denominamos “pica”)
Ya todo termina siendo como el clásico del domingo, todos sabemos cómo reacciona cada uno y aun así, muchas veces nos “pinchamos” porque claro… queremos escándalo.
Hay cosas que no se niegan en la vida, y hoy no puedo negar que… “no hay nada más lindo que la familia unida”
Mi familia es el capital perfecto del Borda y el Moyano, sin embargo no los cambio por nada.
Y hablando de mi estadía en Buenos Aires…
La ignorancia que fecunda el orbe argentino me hace temblar demasiado
viernes 23 de enero de 2009
¿Por qué las mujeres van juntas de compras?
Como seres mortales debemos reconocer que el sexo débil es mundialmente conocido por su incapacidad de independencia ante cualquier acción que permita la presencia de dos o más mujeres. Y en realidad pocos entienden la complejidad impuesta tras estos hechos. Es común ver en las tiendas de ropa femenina una mujer delante de cada probador cerrado, porque nosotras las mujeres necesitamos un consejo a la hora de elegir, no solo de elegir ropa, sino de elegir amistades ¿Qué quiero decir?... que nuestro sentido común sabe bien que es lo que nos queda bien y lo que nos queda mal por eso opino que instintiva o inconcientemente estamos poniendo a prueba a nuestra “amiga” al pedirle un consejo.
Otro factor influyente son las cortinas del probador, por razones de crisis financiera y bajo la ley 12.255 del código empresarial de ropa femenina, las cortinas siempre tienen una carencia de 10 centímetros de cada lado, por lo tanto nunca importa cuanto tires y estires, nunca alcanza para cubrir la entrada…y ahí viene la mano salvadora de tu acompañante.
Además hay que tener en cuenta las vendedoras que pueden fácilmente sacarnos de quicio. Me rompe soberanamente la paciencia esas “cabeza de ñandú” que se meten al probador sin previo aviso, que te ofrecen cosas que claramente decís “no quiero”.
Entonces, evitando esto, agarras a tu amiga y le pedís que te traiga lo que ella sabe que vos querés y listo, porque las amigas somos así, nos conocemos.
Este texto podría extenderse mucho mas, pero como bien saben estoy de vacaciones y las neuronas se desactivan sistemáticamente.
Otro factor influyente son las cortinas del probador, por razones de crisis financiera y bajo la ley 12.255 del código empresarial de ropa femenina, las cortinas siempre tienen una carencia de 10 centímetros de cada lado, por lo tanto nunca importa cuanto tires y estires, nunca alcanza para cubrir la entrada…y ahí viene la mano salvadora de tu acompañante.
Además hay que tener en cuenta las vendedoras que pueden fácilmente sacarnos de quicio. Me rompe soberanamente la paciencia esas “cabeza de ñandú” que se meten al probador sin previo aviso, que te ofrecen cosas que claramente decís “no quiero”.
Entonces, evitando esto, agarras a tu amiga y le pedís que te traiga lo que ella sabe que vos querés y listo, porque las amigas somos así, nos conocemos.
Este texto podría extenderse mucho mas, pero como bien saben estoy de vacaciones y las neuronas se desactivan sistemáticamente.
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