jueves, 15 de enero de 2009

Crónica de una familia futbolera


¿Por qué somos tan futboleros en la familia?...intentaré resumir 3 generaciones. Primeramente somos de boca juniors porque cuando mi abuelo y su hermano llegaron de italia dijeron: nos hacemos hinchas del equipo que este año salga campeón. Y bueno, para variar fue boquita. Pero voy a focalizarme en el fútbol de ascenso, ese fútbol tan diferente a la primera división. Toda la vida mi familia estuvo involucrada de una u otra manera con el deportivo merlo. Durante nuestra infancia mi "bristol" fue el remanso(country sede del club). Largas temporadas de fútbol pileta y asados con los jugadores. Mi abuelo fue parte de la comisión directiva durante años, a la vez que trabajaba a la par para el club. Pero no solo mi abuelo, sino mis tíos y mi papá.

Seguí este equipo mucho tiempo, de local... de visitante. La campaña 99-00 solo me tuvo ausente cuando se jugó en junin (que no fui por cuestiones de dinero). Me metí en esos lugares donde por otras razones no entrás, donde cualquier remisero te dice: "no pibe yo el auto ahi no lo meto". Villa palito, los polvorines, isidro casanova, etc. Miles de recuerdo todavia flotan en los alrededores del estadio. Sábados, domingos, banderas, cantitos, amuletos, camisetas...Crecí rodeada de gente reunida frente a un televisor, de gente que cerraba la puerta y que cuando una mujer (sobre todo mi pobre abuela) quería pasar al baño y al pasar nos hacian un gol, pacientemente debía permitir que se evoque a toda su familia en ese instante o, por el contrario, si era nuestro equipo el que hacia el gol, esta gentil dama se ganaba el derecho de estar presente (ya que pasaba a formar parte de los amuletos)

Corria el año 96, Silvio Carrario en boca: mi taza de tweety arriba del televisor durante 90 minutos!!!!!! Si alguno se pregunta si cuando jugaba Martinez poniamos la manteca arriba de la tele...no...no llegamos a tanto. Y si hablamos de merlo no puedo no reiterar la mención de mi abuelo, 40 años dedicados con amor. Y estoy orgullosa de él, porque cuando nos dejó, nos dejó algo más que una ausencia. Hubiese querido estar en Argentina, cuando concluyó este trayecto del que todos somos transeuntes, y poder ver el amor que cultivó. Ver en el diario mi apellido, el que él me dejo, leer esa mención de agradecimiento del club...no quedan mas palabras.

Entonces, esta foto es esto...no el campo de un estadio, sino una vida de alegrias, de tristezas, de una herencia de familia que portamos con orgullo a pesar de las derrotas. Pero hoy este campo es algo mas, algo mucho mas importante para mi... porque mi abuelo esta donde tenia que estar

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